Para Lewin, la comprensión del comportamiento humano depende de dos suposiciones básicas:
El comportamiento humano se deriva de la totalidad de hechos coexistentes que lo rodean.
Esos hechos coexistentes tienen el carácter de un campo dinámico, llamado campo psicológico.
Ese campo psicológico es el ambiente vital que comprende la persona y su ambiente psicológico. El ambiente psicológico es lo que la persona percibe e interpreta del ambiente externo. Los objetos, las personas o las situaciones pueden adquirir valencias en el ambiente psicológico y determinar un campo dinámico de fuerzas psicológicas.
La valencia es positiva cuando puede o pretende satisfacer las necesidades del indivi
duo, y es negativa cuando puede o pretende causar algún daño o perjuicio. Los objetos, las personas o las situaciones cargadas de valencia positiva tienden a atraer al individuo, en tanto que los de valencia negativa tienen a causarle repulsión o alejamiento. La atracción en una fuerza o vector que se dirige hacia el objeto, hacia la persona o hacia la situación; en tanto que la repulsión es una fuerza o vector que impulsa a alejarse, intentando escapar del objeto, la persona o la situación. Un vector tiende siempre a producir un “movimiento” en cualquier dirección. Cuando dos o más vectores actúan al mismo tiempo sobre una persona, el movimiento es una resultante de fuerzas. En algunas oportunidades, el movimiento producido por los vectores puede ser detenido por una “barrera” (impedimento u obstáculo). En general, el movimiento puede ser de alejamiento o de acercamiento.
La teoría de campo explica por qué cada individuo puede percibir e interpretar de manera diferente, un mismo objeto, persona o situación